La Huerta Valenciana

Cómo crear centros de mesa para una decoración de revista

En una velada especial, la vajilla, cristalería y cubertería deben cuidarse para aportar elegancia al conjunto de la mesa. A ello contribuye, sea de salón, de comedor o de cocina, un mantel bonito y de calidad, que es sin duda una inteligente elección para decorar nuestra mesa para una celebración o comida con familia o amigos. Pero hay un elemento decorativo imprescindible si queremos impresionar aún más a los invitados, muy variado en formas y colores, que da vistosidad y puede darle a una mesa ese toque de estilismo de revista. Hablamos del famoso centro de mesa, por supuesto.

Para realizar un DIY (“hazlo tú mismo”, en inglés) de un centro de mesa, tu propia manualidad, deberías tener en cuenta elegir elementos naturales, como flores, ramas, plantas pequeñas, piedras, arena… Así se consigue traer un pedazo de naturaleza al hogar, y resulta más efectivo estéticamente. Las  velas son otro de los objetos más utilizados, y especialmente recomendables para las cenas en el exterior. Lo bueno de un centro de mesa es que puedes cambiarlo cuando pase un tiempo y hacer otro tipo de combinaciones de elementos y objetos.

Pero, por encima de todo, habrá que tener en cuenta el diseño de la mantelería y su color. El contraste siempre es una apuesta segura. Con telas estampadas, como nuestros modelos Begur o Capri de La Huerta, por ejemplo, es mejor no recargar en exceso la mesa y optar por un centro de mesa sencillo, de líneas puras y colores neutros. Por otro lado, con colores de mantelería potentes como el modelo Abacanto, se puede realizar, siempre con combinaciones agradables, contrastes de color con flores u otros elementos, lo que le aportará alegría y diversión a la mesa, u optar tal vez por algo más sobrio, menos recargado y elegante, como unas velas en tonos crema.

En manteles lisos o con colores claros, parecidos a los modelos Arlette o Bari que se venden en La Huerta, la creatividad del centro de mesa se puede disparar y convertirse en un diseño atrevido y original. Como apunte, es aconsejable que un centro de mesa sea alargado para las mesas rectangulares, y redondo para las mesas redondas, y que no impida a ninguno de los invitados la conversación.

Como ejemplo más sobrio de manualidad, en un recipiente hondo de madera o cristal transparente sin color, colocamos piedras pequeñas de color blanco y lo cubrimos con piñas de pino o ramas verdes, colocando en el centro una vela grande de color blanco o crema. De igual forma, una cuerda rodeando el centro de un vaso alto de cristal con una vela dentro hará que el ambiente íntimo aumente.

Para la mantelería de colores claros, las flores son siempre un gran recurso. Girasoles flotando en cuencos con agua (pueden ser artificiales) y piedras al fondo, o sencillos botes de cristal o madera con ramilletes de flores de apariencia silvestre dejados caer dentro son una tendencia muy simple y moderna. Otro original recurso es la pasta italiana de colores en un cuenco de cristal incluso con vela en el centro. Si no tienes ningún recipiente puedes utilizar las copas de tu cristalería colocadas al revés. 

Además, en fechas especiales, como cumpleaños, aniversarios, Haloween o Navidad, puedes hacer centros de mesa tematizados. Por ejemplo, ¿qué tal en un cumpleaños infantil hacer un centro de mesa con un recipiente de cristal con chucherías dentro y piruletas de colores? Seguro que encanta a los más pequeños.

Anímate a seguir inspirándote con las múltiples ideas que hay en internet, llena tu imaginación y diviértete creando tu propio centro de mesa.

También te puede interesar...