Hoy te aconsejamos algunos y mantenerlas libres de bacterias, suaves y con buen olor. Toma nota:
- Cada vez que te bañes o duches, cuelga la toalla al aire libre para que se seque completamente, sin que se quede húmeda en ninguna esquina, para que aparezcan las bacterias y el mal olor.
- Cuando la laves (a veces con airearla es suficiente, no abuses de lavadora) pon poco detergente, pues va obstruyendo el tejido de la toalla, volviéndola más áspera.
- Sustituye el suavizante por el vinagre blanco, es más natural y suaviza mucho mejor las fibras de las toallas sin producir ningún efecto negativo. La toalla te durará más, será más agradable al tacto y seguirá absorbiendo el agua de modo adecuado. Con la ropa de baño de bebé o de los niños conviene tener especial cuidado.